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¿Usar tu móvil en el extranjero puede salir carísimo? Ajustes para evitarlo y opciones para conectarte

Última actualización: junio de 2026

Llegas a tu destino, enciendes el móvil y empiezas a usarlo como siempre… y, sin darte cuenta, puedes acumular cargos de datos muy altos. Es el clásico susto de la factura del roaming. Vamos al grano: si antes de salir desactivas el roaming de datos, evitas esos cargos inesperados por usar la red en el extranjero. Y si aun así quieres usar mapas o traductor sobre el terreno, lo más tranquilo es preparar aparte una opción de conexión, como una eSIM para viajes o el Wi-Fi.

Mucha gente piensa «no entiendo bien los nombres de los ajustes» o «me da miedo eso de la factura sorpresa». En este artículo te explicamos primero, de forma sencilla, por qué se encarece tanto; luego, los pasos en iPhone y en Android; y, por último, cómo conectarte de forma segura en tu destino. No necesitas conocimientos técnicos: al terminar de leer sabrás exactamente qué hacer.

Lo que aprenderás en este artículo
  • Por qué se generan facturas tan altas en el extranjero
  • Cómo desactivar el roaming de datos
  • En qué se diferencia del modo avión y cuándo usar cada uno
  • Cómo conectarte de forma segura sobre el terreno
  • Para quién encaja una eSIM y para quién otra opción

Para empezar: ¿por qué sale tan caro usar el móvil en el extranjero?

La raíz del problema es sencilla: usas el móvil con tu plan de siempre, pero conectándote prestado a una red del país de destino. Tu plan habitual está pensado, en general, para usarse dentro de tu país. Cuando viajas y usas el móvil tal cual, te conectas a través de la red de un operador local, y a eso se le llama roaming de datos (roaming internacional).

Ese roaming tiene una tarificación distinta a la de tu país. Si no ajustas nada y se activan apps de mapas, vídeos o actualizaciones automáticas, el coste se va sumando según los datos consumidos y puedes llegar a una cifra que no esperabas. Usar el móvil con la misma despreocupación que en casa es la trampa que muchos no ven venir.

Ejemplos de consumo que ocurre sin que te des cuenta

  • Nada más llegar, abres el mapa o las redes sociales para ver dónde estás o cómo moverte
  • Las apps o el sistema operativo se actualizan o descargan cosas en segundo plano
  • Las fotos y los vídeos se suben solos a la nube
  • El correo y las apps de mensajería siguen recibiendo mensajes nuevos
  • Las apps de música o vídeo consumen datos aunque creas que reproduces sin conexión

Aunque creas que «apenas lo he tocado», toda esa actividad automática se va acumulando por debajo, y por eso el gasto en el extranjero es tan difícil de prever. Justamente por eso, cortar la conexión desde los ajustes antes de empezar a usar el móvil es la medida más segura.

El ajuste más importante: desactivar el roaming de datos

Para evitar facturas altas, lo primero que conviene asegurar es desactivar el roaming de datos. Al desactivarlo, el móvil deja de hacer conexiones de datos a través de la red local en el extranjero y evitas cargos no deseados. Y mejor hacerlo antes de salir, no al llegar: así también evitas ese «consumo despistado» nada más aterrizar.

En iPhone

  1. Abre «Ajustes»
  2. Toca «Datos móviles»
  3. Entra en «Opciones de datos móviles»
  4. Desactiva «Roaming de datos»

En Android

Los nombres cambian un poco según el modelo y la marca, pero el camino suele ser este:

  1. Abre «Ajustes»
  2. Entra en «Redes e Internet» o «Conexiones»
  3. Selecciona «Redes móviles»
  4. Desactiva «Roaming de datos»

Los nombres y la ubicación de las opciones pueden variar según tu dispositivo. Si no sabes dónde está cada ajuste o tienes dudas sobre si tu móvil es compatible con eSIM, echa también un vistazo a la página de dispositivos compatibles o a la guía de configuración.

¿Basta con desactivar el roaming? Otros puntos que conviene revisar

En resumen: desactivar el roaming de datos es el eje de la prevención, pero para usar el móvil con más tranquilidad, conviene revisar un par de cosas antes de salir. No son operaciones complicadas; solo ajustar un poco lo que ya tienes.

  • Desactiva temporalmente la actualización y la descarga automática de apps (las grandes actualizaciones del sistema o de las apps suelen consumir muchos datos)
  • Configura la copia de seguridad automática de fotos y vídeos para que se haga «solo con Wi-Fi»
  • Si vas a usar mapas o traductor, descarga antes de salir los datos para uso sin conexión siempre que sea posible

Con esta preparación, cuando uses tu conexión sobre el terreno los datos se consumirán de forma más pausada y reducirás la preocupación por la capacidad.

¿En qué se diferencia del modo avión? Cómo elegir entre uno y otro

Mucha gente piensa: «¿no basta con poner el modo avión?». La respuesta corta es que el modo avión también evita los cargos, pero para el uso diario resulta algo incómodo. El modo avión corta de golpe las conexiones inalámbricas: datos móviles, Wi-Fi, Bluetooth, etc. Es cierto que al cortar la conexión evita el gasto, pero como también desactiva el Wi-Fi, tienes que volver a activarlo cada vez que quieras usar el Wi-Fi gratuito del hotel o de una cafetería.

Conviene saberlo

Si después de activar el modo avión vuelves a encender solo el Wi-Fi de forma manual, evitas los cargos de datos móviles en el extranjero y aun así puedes usar el Wi-Fi gratuito. Pero donde no haya Wi-Fi te quedarás sin conexión, así que si quieres usar mapas, traductor o mensajería también de camino o en exteriores, lo más tranquilo es preparar otra opción de conexión, como la eSIM que vemos más abajo.

AjusteCargos en el extranjeroUso de Wi-FiPara quién encaja
Roaming de datos desactivadoSe evitanDisponibleQuien combina Wi-Fi con otra opción de conexión
Modo aviónSe evitanSolo si lo activas a manoQuien apenas usa Internet
Usarlo tal cualSe generan cargosDisponibleSolo quien ya tiene contratado un plan para viajes

Si eliges pensando en el uso diario, la combinación de roaming de datos desactivado + una opción de conexión para tu destino es la más equilibrada: corta los cargos y a la vez te deja usar Internet.

Pero quiero conectarme sobre el terreno: opciones seguras

Si solo cortas la conexión, te quedas en apuros justo cuando más quieres usar el móvil de viaje: mapas, traductor, mensajería, apps para pedir transporte… Lo realista es desactivar el roaming y, además, preparar otra opción segura. Estas son las tres principales:

1. eSIM para viajes

Es una SIM digital que descargas directamente en el móvil. Si la compras e instalas antes de salir, al llegar solo tienes que activar la línea y ya tienes Internet. No hace falta cambiar tarjetas SIM físicas y puedes dejar tu SIM habitual dentro del móvil, algo muy cómodo también para quien lo prueba por primera vez. Para elegir, en la página de comparación de eSIM puedes buscar por país, capacidad de datos y número de días.

2. Router Wi-Fi portátil

Consiste en alquilar un dispositivo y llevarlo contigo. Es fácil de compartir entre varias personas o dispositivos, pero implica recogerlo y devolverlo, cargarlo cada día y cargar con un aparato más. Suele encajar bien en viajes en familia o en grupo.

3. Plan de tu operador para usar en el extranjero

Consiste en contratar el paquete de datos para el extranjero que ofrece tu propio operador. Tiene la ventaja de que sigues usando tu número de siempre, pero el precio, el límite diario y los países cubiertos cambian según cada compañía. Antes de contratar, confirma siempre las condiciones más actuales en la información oficial de tu operador.

Si te preocupa configurarlo o «qué hago si no me conecto sobre el terreno», te conviene leer antes la página de soluciones cuando no hay conexión: así, llegado el momento, podrás reaccionar con calma.

Comparativa de las tres opciones (tabla rápida)

Para orientarte cuando dudes cuál te conviene, hemos resumido las características. El precio y las condiciones pueden cambiar, así que confirma la información más reciente de cada servicio antes de contratar.

OpciónPreparaciónComodidadCuándo encaja
eSIM para viajesDescargar y configurar antes de salirLigero, solo el móvilUna persona, de estancias cortas a largas, sobre todo mapas y redes
Router Wi-Fi portátilRecoger y devolverLlevar un aparato másFamilia, grupo o varios dispositivos
Plan del operador para el extranjeroContratar con antelaciónMantienes tu número de siempreQuien necesita llamadas y SMS con su número habitual

Lo que conviene saber antes de usar una eSIM

La eSIM es ligera y cómoda, pero hay algunos puntos sinceros que conviene conocer antes de comprar. Si la eliges con una idea equivocada, puede que luego pienses «no era lo que imaginaba», así que vamos a aclararlo aquí.

Es solo para datos

Las eSIM para viajes como las de Bloomy son, por lo general, solo de datos. Las llamadas a través de apps (las que usan datos), como WhatsApp, Messenger o FaceTime, funcionan con normalidad. Lo único que no funciona son las llamadas de voz con número de teléfono (entrantes y salientes) y los SMS. Si crees que vas a necesitar recibir llamadas en tu número habitual o códigos por SMS de tu banco u otros servicios, lo más tranquilo es preparar también otra opción: por ejemplo, mantener tu SIM habitual o disponer de otro medio.

Elegir la capacidad y los días adecuados

La eSIM se compra eligiendo capacidad de datos y número de días de uso. Si tu uso es sobre todo mapas, redes y mensajería, te basta con una capacidad pequeña; si ves muchos vídeos o compartes conexión (tethering) a menudo, mejor una mayor. El contenido del plan, los países cubiertos y el precio pueden cambiar, así que confirma la información más reciente antes de comprar (datos de junio de 2026).

Qué significa «ilimitado» en los planes ilimitados

También existen planes de tipo ilimitado para quien consume mucho, pero incluso en ellos puede haber una política de uso justo, una reducción de velocidad tras superar cierto volumen o condiciones para el tethering. Conviene entender antes de comprar que «ilimitado» no significa «usar todo lo que quieras siempre a máxima velocidad». Puedes consultar las condiciones en la página del plan ilimitado.

¿Cuál encaja contigo? (a favor y en contra)

A quién le encaja una eSIM

  • Quien quiere viajar, hacer un viaje de trabajo o estudiar fuera de forma ligera, solo con el móvil
  • Quien prefiere dejarlo todo listo antes de salir y poder usarlo nada más llegar
  • Quien quiere evitar cambiar tarjetas SIM o cargar con un aparato más
  • Quien usa sobre todo mapas, traductor, redes sociales y llamadas por apps

A quién le encaja una SIM normal u otra opción

  • Quien usa con frecuencia llamadas o verificación por SMS con su número habitual sobre el terreno
  • Quien quiere compartir la conexión entre varias personas o dispositivos (puede encajar el router Wi-Fi portátil)
  • Quien tiene un móvil no compatible con eSIM (consulta los dispositivos compatibles)

No hay una única respuesta correcta: la mejor opción cambia según cómo lo uses. Si dudas, empieza por desactivar el roaming de datos para cortar el riesgo de cargos y, después, elige lo que más se parezca a tu forma de usar el móvil; así evitarás errores importantes.

Lista de comprobación antes de salir y el siguiente paso

  • He desactivado el roaming de datos
  • He revisado la actualización automática de apps, el uso en segundo plano y las copias de seguridad automáticas
  • He decidido qué opción de conexión usaré en mi destino (eSIM / Wi-Fi / plan del operador)
  • Si es una eSIM, la he instalado antes de salir
  • He comprobado si necesito llamadas o SMS con número de teléfono

Con esta preparación, el riesgo de encontrarte de golpe con una factura altísima en el extranjero prácticamente desaparece. Si quieres buscar una eSIM para tu destino, en la página de comparación de eSIM puedes elegir un plan según el país, la capacidad de datos y los días de uso. Una vez comprada, puedes consultar los datos restantes y el código QR desde Mi cuenta; y si quieres saber más sobre cómo preparar el móvil para viajar, echa un vistazo también a la guía de eSIM.